Nunca pensé que algo así sería posible. El pasado fin de semana pasó una de esas cosas que normalmente suelen molestar mucho, pero que me regaló una de las imágenes más bonitas que he visto en Japón: Una tormenta de Sakura (es decir, una lluvia de pétalos de flores de cerezo), algo que no se ve todos los días – estaba yo tranquilamente tumbado, haciendo hanami medio dormido, después de comer, en un día espléndido; Sol, buena temperatura… daba gusto.


Unos 25 minutos después de hacer esa foto, y en cuestión de 30 segundos, el cielo se nubló de repente, e inmediatamente después, llegó un fuerte viento. Tapetes escapando, bolsas, botellas, servilletas… pilló a todo el mundo desprevenido, y se montón un buen lío; Yo, que casualmente tenía una cámara compacta en la mano, no paré de darle al botón para retratar todo aquello.


De repente… el viento se hizo mucho más fuerte, hasta el punto de asustar con el ruido que provocaba en todos los árboles y la fuerza con la que empujaba. Entonces, empezó el espectáculo…

Como podéis ver por la foto de arriba, empezó a llover Sakura, y además, lo hacía de lado. A mi me pareció precioso, pero no todo el mundo estaba contento pues algunos que venían en bicicleta tenían que parar para ver si escampaba un poco…

Era realmente precioso. De esos momentos en los que lo único que puedes hacer es mirar con la boca abierta. Era como nieve, pero no hacía frío, ni mojaba, y olía muy bien. Me alegré mucho de estar en el momento exacto, en el lugar exacto en el que esto, estaba ocurriendo.

Y así es como la mayoría de las flores que había en los árboles salieron volando, y cómo este día se terminó estropeando, de la manera más bonita posible; Ha sido sin duda el Hanami más bonito que he tenido hasta ahora… no había demasiada gente, se pudo disfrutar de un perfecto día primaveral, pude ver una tormenta de Sakura… más no se puede pedir. Por fin, y ya era hora, pude disfrutar de un Hanami sin todos los problemas de calor, frío, gente etc que suele tener. Después de todo, se trata de ver flores… y vaya si las vi. Por todas partes.

Articulo sacado de:ungatonipon.com